Skip to content

Demis Hassabis, Jefe de IA de Google los progresos de la IA ya superan nuestra capacidad de comprensión, últimas noticias para hoy Lunes 03 de Agosto de 2026.

agosto 3, 2026

Demis Hassabis, jefe de inteligencia artificial de Google DeepMind, sostiene que el avance de los modelos más potentes ya está superando la capacidad humana para comprender plenamente su funcionamiento. El investigador considera que la inteligencia artificial general, conocida como AGI, podría llegar dentro de pocos años y abrir una etapa de transformación científica, económica y social sin precedentes.

Según Hassabis, la humanidad se encuentra ante un momento decisivo porque esta tecnología no puede compararse con internet o la telefonía móvil, sino con descubrimientos como la electricidad o el fuego. “Básicamente, hemos encontrado una forma de hacer que el silicio piense. Es milagroso”, afirma el responsable de IA de Google, quien anticipa un impacto muy superior al de la Revolución Industrial.

Index

Una carrera que acelera los riesgos

El científico advierte de que la competencia comercial y geopolítica está impulsando el desarrollo a una velocidad difícil de controlar. “Los avances en la frontera están superando nuestra comprensión de la tecnología”, señala Hassabis. A su juicio, nadie puede asegurar qué ocurrirá a partir de ahora, mientras incluso los principales expertos discrepan sobre la evolución de los sistemas avanzados.

La preocupación no se limita al rendimiento de los modelos. Hassabis identifica amenazas vinculadas con la ciberseguridad, los riesgos biológicos y nucleares, además de posibles problemas derivados de sistemas capaces de actuar con mayor autonomía. También menciona la necesidad de conservar el control sobre tecnologías cada vez más agénticas y con capacidad para mejorar sus propios procesos.

Un organismo para evaluar la IA

Como respuesta, el jefe de IA de Google propone crear en EEUU un organismo de estándares para modelos frontera, inspirado en estructuras de supervisión público-privadas. Esta entidad definiría pruebas técnicas, revisaría capacidades sensibles y establecería qué sistemas deben considerarse de alto riesgo antes de su lanzamiento comercial, con evaluaciones periódicas y protocolos adaptados al progreso tecnológico.

Hassabis defiende que los laboratorios deberían compartir voluntariamente sus modelos hasta 30 días antes de publicarlos, aunque plantea que el procedimiento podría convertirse más adelante en un requisito obligatorio. Su objetivo es combinar innovación, seguridad y cooperación internacional para aprovechar la AGI en medicina, energía o nuevos materiales sin ignorar sus peligros: “El futuro todavía no está escrito”.

Pensemos por un momento en cómo se movía el mercado tecnológico antes de noviembre de 2022. La inteligencia artificial ya estaba presente en buscadores, cámaras, recomendaciones y servicios digitales, pero todavía no era la etiqueta que las marcas trataban de colocar en cada producto ni el argumento alrededor del que giraban buena parte de sus presentaciones. La industria tenía otras prioridades visibles y repartía su atención entre múltiples frentes. Menos de cuatro años después, cuesta encontrar un gran fabricante o una plataforma que no haya reorganizado parte de su estrategia alrededor de la IA.

Basta con observar hacia dónde está fluyendo el dinero para entender la magnitud de esta carrera. Las grandes tecnológicas destinan inversiones enormes a chips, servidores y centros de datos que se extienden por distintas partes del mundo, al tiempo que buscan asegurar la energía necesaria para mantenerlos en funcionamiento. Los gobiernos tampoco se limitan a observar: Estados Unidos y China apoyan el desarrollo de infraestructura y capacidad de computación como parte de una competencia económica y estratégica. En medio de esa aceleración, uno de sus principales protagonistas ha advertido que avanzamos más rápido de lo que comprendemos.

La advertencia de quien está en primera línea de la carrera

El mensaje no llega desde fuera del sector. Demis Hassabis es cofundador y consejero delegado de Google DeepMind, uno de los laboratorios que impulsan el desarrollo de los sistemas de inteligencia artificial más avanzados. Bajo su dirección surgieron proyectos como AlphaGo, que derrotó a un campeón mundial de Go, y AlphaFold, capaz de predecir estructuras de proteínas. En 2024, Hassabis y John Jumper recibieron conjuntamente la mitad del Premio Nobel de Química por sus trabajos sobre predicción de estructuras proteicas. Sus palabras tienen peso precisamente por esa doble condición: ayuda a construir esta tecnología y, al mismo tiempo, pide mecanismos para contener sus riesgos.

Hassabis parte de una convicción que ayuda a entender la urgencia de su propuesta: cree que la inteligencia artificial general (AGI, por sus siglas en inglés), definida en su texto como un sistema capaz de exhibir todas las capacidades cognitivas del cerebro humano, podría llegar en apenas unos años. No lo presenta como una certeza, sino como una posibilidad cercana que obligaría a prepararnos antes de que la tecnología alcance ese punto. Su preocupación abarca la ciberseguridad, posibles riesgos biológicos y nucleares y, más adelante, sistemas cada vez más autónomos, capaces de actuar con menor supervisión y de mejorar sus propias capacidades.

“La IA ha conferido ahora una enorme urgencia a las grandes cuestiones de la filosofía sobre la conciencia, la capacidad de decisión y la moralidad.” Las empresas de IA ya no solo contratan Ingenieros: ahora quieren Filósofos

“Realmente no va a haber nada que la IA no pueda hacer mejor que los humanos, aparte de ser humanos, tal vez.” Elon Musk pronostica que la Inteligencia Artificial superará a la humana en cinco años

“La necesidad de filósofos surge ante dilemas complejos como el control sobre las máquinas que ya toman decisiones críticas en nuestra sociedad.” Ética algorítmica: ¿quién controla a las máquinas que toman decisiones por nosotros?

“Estamos ante el dilema de si la inteligencia puede replicarse únicamente mediante software o si existe un factor humano irrepetible.” Del algoritmo a la conciencia: ¿podrá una IA tener emociones reales algún día?

Si te interesa el futuro de la tecnología, descarga mi ebook completo aquí:

👉Si deseas más información descarga nuestro e-book aquí

Ajustes