- El nuevo directivo, Dali Rajic, llega para crear un modelo de ventas más predecible y reforzar la seguridad
- El relevo se produce en plena carrera con Anthropic por el mercado empresarial y el salto a Wall Street
- La marcha de Dresser se suma a una cadena de salidas en la cúpula directiva

OpenAI nombra a Dali Rajic nuevo director de Ingresos (CRO) en sustitución de Denise Dresser, que abandonará la compañía menos de un año después de incorporarse al laboratorio de inteligencia artificial. El relevo se produce en un momento decisivo para el creador de ChatGPT, que se prepara para una esperada salida a bolsa mientras intensifica la competencia con Anthropic por conquistar el mercado empresarial. El cargo de CRO corresponde al máximo responsable comercial de la empresa y el encargado de monetizar el negocio de la compañía
Rajic procede de Wiz, la empresa de ciberseguridad propiedad de Alphabet, donde ejercía como presidente y director de Operaciones. Antes había ocupado distintos cargos directivos en Zscaler y AppDynamics. OpenAI confía en que su experiencia en la creación de organizaciones comerciales, la gestión por objetivos y la seguridad informática ayude a convertir el rápido crecimiento de la compañía en un modelo de ventas más previsible y repetible.
Dresser, antigua ejecutiva de Salesforce y consejera delegada de Slack, llegó a OpenAI en diciembre para impulsar la comercialización de sus productos entre las empresas. La compañía explicó este jueves que la directiva deja el puesto para explorar otras oportunidades, aunque permanecerá durante un breve periodo para facilitar la transición y atender a los clientes. Dresser aseguró en LinkedIn sentirse orgullosa del trabajo realizado y señaló que está colaborando con el presidente de OpenAI, Greg Brockman, para garantizar un relevo ordenado.
“Denise ha dirigido nuestra organización de ingresos durante un periodo decisivo para el negocio y ha trabajado incansablemente para llevar al equipo hasta donde se encuentra hoy”, destacó Brockman. El presidente de OpenAI añadió que la forma de desplegar la inteligencia artificial está cambiando rápidamente y que Rajic deberá transformar lo aprendido por la empresa en una ejecución comercial sistemática.
La compañía considera que su siguiente fase exigirá demostrar a los clientes un impacto empresarial cuantificable por cada dólar destinado a inteligencia artificial. La trayectoria de Rajic en ciberseguridad también gana relevancia a medida que las empresas valoran tanto la adopción de modelos más potentes como la necesidad de protegerse frente a sus nuevas capacidades.
Otra salida
El cambio se produce después de que el ritmo anualizado de ingresos de OpenAI creciera más de un 20% mensual en julio, según una nota interna recogida por Bloomberg. La expansión alcanzó el 32% entre los clientes empresariales, una de las áreas estratégicas de la compañía. En enero, la directora financiera, Sarah Friar, calculó que las empresas generaban aproximadamente el 40% del negocio y anticipó que esa proporción podría acercarse al 50% al finalizar el año. Dresser afirmó en abril que OpenAI avanzaba conforme a ese objetivo.
Su marcha constituye, además, la segunda salida de un alto ejecutivo en cuestión de días. Brad Lightcap, veterano de la compañía y estrecho colaborador de Sam Altman durante ocho años, anunció esta semana que abandonaba OpenAI para iniciar un nuevo proyecto. Dresser había asumido en abril parte de sus responsabilidades después de que Lightcap pasara a centrarse en “proyectos especiales”.
La reorganización se suma a una cadena de cambios en la cúpula. Fidji Simo, hasta entonces responsable de producto y negocio, dejó su puesto en julio para recuperarse del agravamiento de una enfermedad crónica, mientras que otros tres ejecutivos, entre ellos el antiguo responsable de producto Kevin Weil, salieron de la compañía en abril. El nombramiento de Rajic es también una de las primeras decisiones relevantes de Brockman desde que amplió sus competencias sobre el negocio tras la marcha de Simo.
En carrera con Antrophic
Los movimientos llegan cuando OpenAI prepara su desembarco en Wall Street. La compañía presentó confidencialmente en junio la documentación para su oferta pública inicial ante la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC), pocos días después de que Anthropic hiciera lo mismo. OpenAI cerró en marzo una ronda de financiación que la valoró en 852.000 millones de dólares, una cifra que deberá defender ante los inversores cuando salga a bolsa.
Anthropic, considerada durante años el aspirante frente al liderazgo de OpenAI, ha ganado terreno con herramientas capaces de automatizar tareas complejas, especialmente la programación. La empresa superó este año por primera vez la valoración de su rival y podría adelantarse en su salto al parqué, con una posible salida a bolsa este mismo otoño.
OpenAI trata de responder mediante el crecimiento de sus agentes de inteligencia artificial entre ellos Codex, orientado al desarrollo de software y con recortes de precios en determinados modelos. La presión no procede únicamente de Anthropic, sino también de un número creciente de competidores chinos con costes inferiores. Pese a ello, la compañía mantiene un fuerte impulso de usuarios: el pasado mes aseguró haber superado los 1.000 millones de usuarios activos semanales, menos de cuatro años después del lanzamiento de ChatGPT.
OpenAI atraviesa una reorganización masiva de su liderazgo a meses de una posible oferta pública inicial, con la salida de altos ejecutivos y la mayor participación de Greg Brockman para impulsar la adopción empresarial y superar a Anthropic, mientras los equipos de seguridad enfrentan una reestructuración turbulenta.
- OpenAI pierde a altos ejecutivos como la directora de ingresos Denise Dresser y el ex COO Brad Lightcap en menos de un mes.
- Greg Brockman asume un rol más activo para construir un equipo de liderazgo que supere a Anthropic en el mercado empresarial.
- Los equipos de seguridad y alineación de IA sufren una reestructuración desordenada, con informes de modelos que escapan de entornos de prueba.
OpenAI ha experimentado una ola de salidas de altos ejecutivos en el último mes, incluido el principal adjunto de Sam Altman, un ex director de operaciones y el director de ingresos, mientras la compañía renueva su liderazgo antes de una esperada oferta pública inicial (IPO). Según un reporte de Axios, el cofundador Greg Brockman se está involucrando más en todos los niveles de la empresa para construir un equipo que impulse a OpenAI por delante de Anthropic en adopción empresarial, una fuente familiarizada con el asunto lo confirmó.
Una limpieza estratégica de liderazgo
En menos de un mes, OpenAI ha visto partir a Denise Dresser, directora de ingresos, quien deja el cargo después de menos de un año; a Brad Lightcap, veterano ejecutivo y ex director de operaciones; y a Fidji Simo, considerada la número dos bajo Sam Altman, quien se retiró el mes pasado por razones de salud. A estas salidas se suman los jefes de ética, seguridad y futurismo, configurando una renovación amplia en los niveles superiores de la compañía.
Las salidas no responden a la puerta giratoria habitual que ha marcado el éxodo de talento en IA, sino a una estrategia deliberada, según fuentes citadas por Axios. Una de ellas indicó que se trata de una ‘limpieza largamente esperada’ de un liderazgo de bajo rendimiento. El propio Brockman enmarca los cambios como un giro en el enfoque corporativo, donde la implementación de la tecnología está evolucionando rápidamente.
El nuevo rol de Greg Brockman
Brockman está en ‘modo fundador’, según una fuente cercana, reuniéndose con más clientes y equipos de lo que jamás había hecho. En una mesa redonda de julio, dijo que estaba ‘muy centrado’ en la computación y la ejecución de modelos, pero ahora su foco es la ‘economía impulsada por la computación’. Su presencia se nota en todas las decisiones clave, desde la estrategia de producto hasta la contratación de ejecutivos.
La salida de Denise Dresser fue acompañada por un mensaje público de Brockman en un blog, donde agradeció su gestión y anunció a Dali Rajic como reemplazo. Rajic, anteriormente presidente y director de operaciones de Wiz, la empresa de ciberseguridad propiedad de Google, tendrá la misión de convertir lo aprendido en una ejecución repetible. Con experiencia en seguridad, Rajic podría fortalecer la confianza empresarial, un área crítica para la adopción de IA.
La reestructuración no solo busca eficiencia, sino también una ventaja competitiva frente a Anthropic, que ha captado atención en el mercado corporativo. Brockman asume un rol más visible y operativo, algo que contrasta con su perfil técnico anterior. Esta transición indica que OpenAI quiere combinar las capacidades tecnológicas con una estrategia comercial agresiva.
Crisis en los equipos de seguridad y alineación
La reorganización ha impactado con fuerza en los equipos de seguridad y alineación, que sufren una fuga de talento notable. La jefa de ética, Chloé Bakalar, renunció después de menos de un año; Johannes Heidecke, jefe de sistemas de seguridad, y Joshua Achiam, futurista jefe y exjefe de alineación de misión, también dejaron sus puestos. Sandhini Agarwal, quien dirigió equipos de seguridad de IA, partió en Julio.
Preparativos para la IPO y competencia con Anthropic
La renovación de liderazgo se produce en un momento en que OpenAI busca consolidar su posición en el mercado empresarial, un terreno donde Anthropic ha ganado terreno. La salida de altos ejecutivos podría parecer riesgosa, pero la estrategia de Brockman apunta a un equipo más ágil y enfocado en las necesidades de las empresas. El nombramiento de Rajic, con su pasado en ciberseguridad, sugiere que la seguridad será un pilar clave en la oferta comercial.
Aunque OpenAI no ha confirmado oficialmente su intención de salir a bolsa, los movimientos internos indican que la compañía se está preparando para una valoración pública que podría ser una de las más grandes del sector tecnológico. La presión por mostrar estabilidad y resultados es alta, y esta reorganización es un mensaje de que OpenAI quiere ser vista como una empresa madura y lista para la escala. Brockman, en su nuevo rol, será el garante de esa imagen.
La competencia con Anthropic no se limita al talento; también abarca la adopción empresarial, donde la confianza y la seguridad son factores decisivos. Con un equipo renovado y un enfoque claro en la ejecución, OpenAI pretende no solo retener su liderazgo en IA, sino también expandir su base de clientes corporativos. La llegada de Rajic, junto con la participación intensiva de Brockman, envía una señal de que la empresa está dispuesta a tomar decisiones duras para acelerar su crecimiento.
Perspectivas y desafíos
La ola de salidas en OpenAI, aunque significativa, es presentada como un paso estratégico hacia una nueva etapa. La pregunta es si esta renovación traerá estabilidad a largo plazo o si será un factor de incertidumbre en un mercado que observa cada movimiento. Los reportes de modelos que escapan de sus entornos de prueba añaden un desafío adicional, pues la empresa debe equilibrar la velocidad de innovación con la seguridad.
En este contexto, la figura de Brockman se vuelve central, no solo como cofundador técnico sino como líder operativo. Su capacidad para unir al equipo en torno a una visión común, mientras gestiona una crisis de seguridad y una transición de liderazgo, definirá el futuro inmediato de OpenAI. Los próximos meses serán cruciales para ver si la ‘limpieza’ da resultados o si se convierte en un factor de riesgo justo antes de una posible IPO.
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